MIQUEL MARTÍ I POL

MIQUEL MARTÍ I POL

Más tenazmente que nunca, me esfuerzo en crecer
sabiendo que tú creces conmigo: proyectos,
ilusiones, deseos, toman vuelo
por ti y contigo, por muy distantes que te sean,
y contigo y por ti sueño en cumplirlos.
Te me haces presente en las pequeñas cosas
y es en ellas que te pienso y que te evoco,
seguro como nunca de que la única esperanza
de sobrevivir es amar con suficiente fuerza
para convertir todo lo que hacemos en vida
y acrecentar la esperanza y la belleza.

 

Al poeta Miquel Martí i Pol, nacido en 1929 en Roda de Ter (Barcelona) y a quien despedimos de la vida en Vic (Barcelona) en 2003, le han soñado y le han cantado –y lo siguen haciendo– varias generaciones. El adolescente que comenzó a trabajar en las oficinas de la fábrica textil en la que su madre era empleada, se vio enfermo de tuberculosis y palió su convalescencia con un excelente maná: la lectura.

Pocos años más tarde, no puede dejar de escribir, de conjugar versos, de traducir a los grandes. En 1954, su primera obra, “Paraules al vent” (“Palabras al viento”) es publicada y le proporciona también su primer premio, el Óssa Menor. Vendrán, en años prolíficos y extendidos en el tiempo, “El poble” (“El pueblo”), “Vint-i-set poemes en tres temps” (“Veintisiete poemas en tres tiempos”), “Estimada Marta”, “L’àmbit de tots els àmbits” (“El ámbito de todos los ámbitos”), premio de la Crítica y premio Ciutat de Barcelona, respectivamente, y otras obras esenciales de la poesía contemporánea. Tanto, que casi un centenar de ciudades y pueblos dedican calles y plazas a su talento y a su capacidad de conmover y de hacer reflexionar sobre temas públicos y de la intimidad.

Uno de los poetas catalanes más leídos y queridos, tuvo también el placer de traducir a Saint-Exupéry, Simone de Beauvoir, Lévi-Strauss, Apollinaire, Zola o Racine, entre muchos otros literatos.

Su amplia obra también es conocida en numerosos idiomas y países, que han abrazado, independientemente de su cultura, los temas universales de la poesía de Martí i Pol, presentes en las siguientes frases y versos. Artistas como Maria del Mar Bonet o Lluís Llach han puesto música también a parte de su obra:

 

El pueblo es mi esfuerzo y vuestro esfuerzo,
es mi voz y vuestra voz,
es mi pequeña muerte y vuestra pequeña muerte.

 

Todo está por hacer y todo es posible.

 

Seremos lo que queramos ser.

 

Ama y vive cada instante en las cosas. No se repiten los colores.

 

Quien manda en ti eres tú, y no algún viento.

 

Todos los caminos son buenos para hacer camino.
Pero nuestra misión es hablar.
Dar luz de palabra
a las cosas inconcretas.
Elevarlas a la luz con los brazos de la expresión viva
porque triunfamos en ellas.
Todo esto, claro, sin vivir demasiado cerca de las cosas.
Nadie podrá negar que la tarea es ardua.

 

Es, pues, solo por amor que nos crecen
rosas en los dedos y se nos revelan los misterios;
y en el amor todo es justo y necesario.

 

No temas, extiende la mano y acoge el agua llena de luz de este atardecer.

 

Os deseo unas plácidas fiestas,

 

Álex Rovira

Alex Rovira