Todo lo bueno en la vida nace de un salto al vacío

Todo lo bueno en la vida nace de un salto al vacío

En efecto, todo lo bueno de la vida nace de un salto al vacío. Asomarnos al abismo y cuando lo tenemos claro saltar. Escuchar al corazón y al instinto, y poner
también reflexión para evitar la ceguera. Pero tan ciego está el que no quiere pensar como él que no quiere sentir o escuchar a su corazón. Ambos tienen que estar despiertos, latiendo y trenzados.
Los abismos no son vacíos, están llenos de posibilidades, lo que sucede es que muchas veces no nos atrevemos ni a mirarlos por el pánico que nos da provocar un cambio radical. Pero precisamente en los saltos al vacío es donde pueden emerger realidades inimaginables.

Álex

Alex Rovira