ROSA PARKS

ROSA PARKS

Una mujer emblemática en la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos, Rosa Louise McCauley –en su nombre de soltera– nació en 1913, y creció en Tuskegee, una localidad sureña. Durante su infancia y juventud sufrió los agravios e injusticias de la segregación racial, y en 1950 decidió unirse a la Asociación Nacional por el Avance de la Gente de Color.

Cinco años más tarde, estando en un autobús, se resistió a ceder el asiento a un pasajero blanco y a desplazarse a la parte trasera, donde se discriminaba a los pasajeros negros. Ante su encarcelación, un pastor desconocido en esos días, Martin Luther King, organizó la famosa protesta contra los autobuses públicos de Montgomery. Invitaba a los afroamericanos a no usar ese medio para desplazarse.

La resistencia duró más de un año, y la falta de pasajeros condujo a la cuasi-ruina de la compañía de buses. Al fin, esta protesta logró acabar con la discriminación por raza en ese transporte mediante una decisión legal de la Corte Suprema de Estados Unidos.

La decisión de Rosa Parks fue la piedra angular de un continuo de acciones contra la segregación.

Desde entonces, y habiéndose mudado a Detroit, continuó una larga carrera como activista contra el racismo. Recibió honores como la Medalla de Oro del Congreso en 1999 y el homenaje en la Ronda del Capitolio en Washington al morir, de Alzheimer, en 2005. Rosa Parks pensaba…

 

Cada persona debe vivir su vida como un modelo para otros.

 

Solo quiero que se me recuerde como una persona que quería ser libre.

 

Los recuerdos de nuestras vidas, de nuestras obras y nuestros actos continuarán en otros.

 

Siempre dicen que no me levanté del asiento porque estaba cansada, pero no es cierto. No tenía más cansancio físico de lo normal al fin de un día de trabajo. No estaba vieja, aunque mucha gente cree que en esa época era vieja; tenía 42 años. No, lo que estaba era cansada de ceder y ceder.

 

Cuando la ley es injusta, lo correcto es desobedecer.

 

La libertad no es gratis.

 

Muy feliz semana,

Álex Rovira

Alex Rovira