Reseña de «El mapa del tesoro»

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¿Y USTED QUÉ QUIERE SER DE MAYOR?

En el libro «El Mapa del Tesoro» de Álex Rovira y Francesc Miralles queda claro que nadie puede conseguir el éxito o simplemente salir adelante si no tiene claro cuál es su horizonte. Algo que ya decían nuestros padres: ¿Y tu qué quieres ser de mayor? Si lo tienes claro es posible que alcances el objetivo, pero si sólo piensas en lo que vas a ser mañana es muy posible que de mayor sólo seas lo que te manden las circunstancias. Rovira y Miralles trasladan esa metáfora a la situación actual y entonces concluyes que no saldremos de esta mientras no tengamos claro qué queremos ser de mayores.

Vamos con ejemplos. El Levante es un equipo de fútbol que está el primero en la Liga española con un presupuesto mucho menor que el de los grandes. Aparentemente los resultados pueden ser consecuencia de la suerte, algo de mucho valor en el fútbol. Pero también puede ser que el actual equipo directivo del Levante (Quico Catalán y Jaime Vich) tenga una estrategia empresarial con un horizonte claro a cinco años y que esté ganando partidos por aplicación de esta fórmula. La claridad del horizonte les permite asegurar el día a día. Los instrumentos (futbolistas veteranos, motivación, ilusión…) son herramientas para alcanzar ese horizonte.

O la cooperativa agrícola de Mareny de Barraquetes. Años trabajando solo unos meses al año hasta que acordaron con un chino (el señor Pank) producir hortalizas por encargo para restaurantes chinos de Alemania y Francia. La cooperativa tiene el horizonte claro a base de trabajar como chinos para los proveedores de los restaurantes chinos de media Europa. El día a día es consecuencia de lo anterior.

Son dos ejemplos de éxito, a los que sumar en la Comunidad Valenciana otros en biotecnología, textil o calzado, que han roto con el modelo de negocio anterior (créditos, subvenciones y horarios rígidos de trabajo) para buscar el horizonte. Como tienen claro lo que quieren ser de mayores, ajustar ventas, producción y financiación les es fácil. Entre otras cosas porque las inclemencias de la crisis son variables controlables en función de la estrategia real montada a cinco o diez años. ¿Cuántas empresas valencianas están haciendo eso?

Ese es el gran drama. Que unos arrastran el modelo anterior, de enriquecerse como único objetivo. Y otros sólo tratan de sobrevivir a los agobios financieros del fin de mes. ¿Cuántas empresas se plantean cómo ha cambiado la demanda? El Levante viene de un concurso de acreedores que ha sido su salvación financiera. El pudor se lo dejaron en una esquina y ahora están a la cabeza de la Liga. El Villarreal anda metido en mil problemas financieros, a salvar con la recalificación de solares, y el Valencia saca pecho con una deuda impagable. Sólo miran el partido del domingo y los ingresos de la Champion.

Y por supuesto igual ocurre con la Administración, en nuestro caso autonómica y municipal. Hay que salvar el presupuesto de 2012 a base de recortar costes operativos. Si miraran el horizonte de 2015, por ejemplo, atacarían los costes estructurales y los ingresos. Con un ajuste del 6,5 % de los presupuestos generales de la Generalitat en gastos de funcionamiento se decreta el pan para hoy y el hambre para mañana.

Pero si en el caso de la empresa la falta de horizonte es desconfianza y falta de formación, en el caso de la Administración es pánico a la ciudadanía. A lo mejor deberían preguntar a los 4.978.000 parados que hay en España, de los que 620.000 son de la Comunidad Valenciana, qué quieren ser de mayores.